Reinaldo Muñoz Olave, es hijo de Pedro Pablo Muñoz Gutiérrez y de Zoila Olave Toledo. Nació en Yerbas Buenas el 22 de junio de 1864, y se ordenó sacerdote el 17 de diciembre de 1887 en la ciudad de Concepción. Fue profesor de latín, castellano e historia en el Seminario Mayor y ocupó diversos cargos eclesiásticos, entre ellos Canónigo Penitenciario, Obispo titular de Pogla, Gobernador Eclesiástico de Chillán y Vicario General del Obispado de Concepción, donde permaneció hasta su fallecimiento en 1942.
Además de su labor religiosa, destacó como historiador, viajando en varias ocasiones a España para investigar en los Archivos de Indias. Fue reconocido por su modestia, sobriedad y rigurosidad documental, especialmente en estudios sobre Concepción, su región y la historia de la Iglesia en esta. En conjunto, se le recuerda como un sacerdote erudito y un historiador prolijo, autor de numerosas obras de gran valor para la historia eclesiástica penquista.
Fray Martín de Híjar, hijo de una familia noble, ingresó en la Orden agustiniana en 1640. Su talento lo llevó a ocupar cargos importantes: fue calificador del Santo Oficio en Lima, censor de libros e inquisidor del culto. En 1665 fue elegido prior en Copacabana (Alto Perú), luego definidor de la provincia, y en 1680 superior del convento de Otuzco. Al año siguiente fue nombrado provincial, recorriendo la sierra y la selva amazónica para visitar conventos y misiones. En 1690 se trasladó a Quito como provincial para reorganizar la provincia quiteña. Su prestigio le valió ser nombrado obispo de Concepción en 1693, consagrado en Quito y llegando a Chile en 1695. Allí enfrentó una diócesis pobre y abandonada, visitó sus territorios, celebró sínodo en 1702 y participó en la junta de guerra contra los araucanos. Sus últimos años los pasó enfermo y retirado, presidiendo aún el Capítulo Provincial de su Orden antes de morir en pobreza, pese a su origen noble.