Transcripción de carta enviada por el Sargento Mayor Pedro de Córdoba y Figueroa, para el Rey de España, Felipe V. En esta extensa carta, el Sargento Mayor Pedro de Córdoba y Figueroa presenta al monarca un detalle del sistema de Chile y sus prolongadas guerras con los pueblos indígenas, elaborando un abreviado compendio de lo acaecido en 187 años y proponiendo un proyecto para poner fin a las sublevaciones y asegurar el dominio sobre los territorios indígenas. El escrito recuerda la muerte de Pedro de Valdivia en 1553, así como el envío de diversos gobernadores y misioneros con el propósito de concluir las guerras. Se mencionan también las reales cédulas del 26 de mayo de 1608 y de abril de 1625, en las que se autorizaba la esclavitud de los indígenas por un tiempo limitado, primero bajo Felipe III y luego bajo Felipe IV.
El informe alude al abandono del obispado de Concepción y el repliegue de los españoles a la ciudad en 1555, así como a la paz establecida posteriormente por Alonso de Córdoba y el gobernador Juan Henríquez. Sin embargo, se señala que nuevas guerras con los indígenas estallaron entre 1723 y 1725, lo que demuestra la persistencia del conflicto. El documento incluye referencias al comercio de ponchos, al dinero invertido y la cantidad de personas llegadas a Chile entre la Conquista y 1664, y a las características de los pueblos indígenas y sus territorios. Finalmente, el Sargento Mayor expone diversas estrategias para ampliar el territorio español y conquistar las tierras indígenas, buscando consolidar el dominio colonial y poner término a las continuas sublevaciones.
Transcripción de informe enviado por el Obispo de la Concepción, Juan de Necolalde, para el Rey de España, Felipe V. En este se informa sobre las razones por las que se abandonaron las misiones en tierras de indios. El informe describe los sucesos que llevaron al abandono de las misiones en el sur de Chile durante la década de 1720. El detonante fue el alzamiento indígena ocurrido el 9 de marzo de 1723 en Quecheregua, lo que obligó a los españoles a reagruparse en Valdivia bajo la dirección del padre Diego Amaya, con apoyo de caciques aliados.
Se menciona la instalación de una misión en el río Imperial en 1721 y el envío de los padres Pedro Aguilar y José Varon al fuerte de Cruces. Allí, tras el asesinato del cacique Diego de las Cuévas Palan, sus familiares atacaron las casas de los misioneros, quienes lograron escapar gracias a la ayuda de los caciques Antonio Guei Culeubu y Juan de Montecinos, alcanzando Valdivia.
Las misiones de Tucapel, Purén, Arauco y Santa Ana resistieron prolongados asedios en sus respectivos fuertes, mientras el gobernador de Chile ordenaba la búsqueda y rescate de misioneros en todo el sur del Biobío.
El obispo también señala la compleja relación entre indígenas y españoles, marcada por el mestizaje en las zonas del sur, y recuerda los tratados de paz enviados por el rey Felipe III al padre Luis de Valdivia como antecedentes de los intentos de conciliación.